Santo Domingo – El abogado José Martínez Brito denunció irregularidades graves en las operaciones del Banco Agrícola, advirtiendo sobre un deterioro institucional que podría perjudicar a los productores del campo dominicano.
Durante su participación en el programa Esto No es Radio, Brito describió una red de prácticas irregulares dentro de la entidad financiera estatal y alertó sobre las posibles consecuencias económicas que estas generarían. Según él, el banco habría favorecido intereses políticos y gestionado recursos de origen ilícito, afectando directamente a los agricultores que dependen de los créditos ofrecidos por dicha institución.
La denuncia señala principalmente la emisión de créditos sin respaldo real, presentados como préstamos ficticios y otorgados en altas sumas para crear ciclos financieros artificiales. Brito afirmó que estas operaciones comprometerían al banco con dinero de procedencia dudosa, utilizando esquema de pagos rápidos seguidos por nuevas solicitudes sin contar con controles adecuados ni garantías suficientes.
Además, reveló casos de sobrevaloración de propiedades agrícolas, presuntamente en complicidad con tasadores cuestionados. Según explicó, fincas valoradas inicialmente entre 40 y 50 millones de pesos habrían sido utilizadas para respaldar créditos que ascendieron hasta los 350 millones, aunque esas propiedades luego fueron abandonadas, generando pérdidas significativas para el banco.
El abogado también criticó el uso del Banco Agrícola como herramienta de clientelismo político. Denunció que se concedieron financiamientos preferenciales sin relación con actividades agrícolas, presentados como préstamos a tasas inexistentes. Entre los beneficiarios, mencionó perfiles ajenos al sector productivo, como músicos y artistas reconocidos públicamente, funcionarios de la Cancillería residentes fuera del país y familiares de dirigentes políticos, todos relacionados con desembolsos rápidos y vínculos políticos evidentes. En Constanza, por ejemplo, señaló que los recursos destinados a agricultores fueron desviados hacia figuras políticas que cambiaron su afiliación partidaria al oficialismo.
Brito expresó su preocupación sobre la dirección actual del banco y lo comparó con una solución temporal que no aborda los problemas estructurales: “Es como un chicle tapando una gotera”. En esa misma línea, advirtió al presidente Luis Abinader sobre el riesgo de un colapso institucional similar al de Senasa. Asimismo, denunció que en San José de Ocoa los agricultores apenas recibieron ayudas de 2,000 o 3,000 pesos, montos insuficientes incluso para adquirir fertilizantes básicos.
También destacó restricciones internas dentro del Banco Agrícola, señalando que gerentes y empleados que intentaron reportar las irregularidades fueron apartados de los sistemas institucionales.
Ante la gravedad de los hechos expuestos, se solicitó la intervención de la procuradora Yeni Berenice Reynoso y del Ministerio Público para investigar posibles actos de desfalco. Entretanto, el periodista Hansel García informó sobre rumores relacionados con un decreto para destituir al director del banco, Fernando Durán, medida que habría sido detenida por desacuerdos internos en el ámbito político.
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